Fechas claves para el contribuyente: campaña Renta 2016

El miércoles 5 de abril comienza la campaña de la Renta y finaliza el viernes 30 de junio, según el calendario provisional que probablemente mantendrá invariables los días más importantes.

5 de abril. Presentación telemática. Los contribuyentes tienen de plazo del 5 de abril al 30 de junio para la presentación por Internet del borrador y las declaraciones de Renta y Patrimonio 2016.

4 de mayo. Inicio de la petición de cita previa para la confección de declaraciones y modificación de borradores: se puede solicitar por Internet (las 24 horas de cualquier día) y a partir del 4 de mayo hasta el 29 de junio. Pendiente de fijar teléfonos y horarios.

11 de mayo. Presentación presencial. Desde el 11 de mayo al 30 de junio en entidades colaboradoras, Comunidades Autónomas y oficinas de la Agencia Tributaria.

26 de junio. Si el resultado es a ingresar y se quiere domiciliar el pago, el plazo para hacerlo finaliza el 26 de junio.

30 de junio. Finalización de la campaña. El último día de junio es el tope para presentar con resultado a devolver, renuncia a la devolución, negativo y a ingresar sin domiciliación.

(fuente 20minutos.es – por JUAN FERRARI. 04.04.2017)

Declaración de la Renta 2016


Declaración de la Renta 2016

· Fuente elmundo.es – por M. HERNÁNDEZ

Las cláusulas suelo se han convertido en una de las pocas novedades que presenta la campaña de la Renta de este año. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea determinó que los bancos españoles tendrán que devolver a sus clientes todo lo que percibieron por este concepto, es decir, el límite que cobraron en algunas hipotecas a pesar de que los tipos de interés del mercado eran más bajos.

Algunas entidades han activado los mecanismos para el reintegro del dinero y muchos particulares ya lo han recibido. Ahora llega el momento de tributar por él. ¿Cómo? La Agencia Tributaria se hace eco de lo establecido por una nueva disposición adicional para regular este aspecto.

En su apartado 1, la norma establece que las cantidades devueltas derivadas de acuerdos celebrados con entidades financieras, bien en efectivo bien mediante la adopción de medidas equivalentes de compensación, no deben integrarse en la base imponible del impuesto. Tampoco lo harán los intereses indemnizatorios relacionados con los mismos. «Por tanto, no procede incluir en la declaración del IRPF ni las cantidades percibidas como consecuencia de la devolución de los intereses pagados, ni los intereses indemnizatorios reconocidos por aplicación de cláusulas suelo», de acuerdo con la información que se incluye en la página web del organismo.

No obstante, hay una excepción: los casos en que dichos intereses hubieran formado parte de la deducción por inversión en vivienda habitual o de deducciones establecidas por las comunidades autónomas. Igualmente sucedería si se hubieran considerado como un gasto deducible.

 

Deducción por inversión en vivienda habitual

Si al contribuyente le devuelven en metálico los importes excesivos de las cláusulas suelo, y utilizó la deducción por inversión en vivienda habitual o las deducciones autonómicas, tendrá que ajustar la deducción que disfrutó en su día por el importe devuelto en metálico. En este caso, deberá incluir los intereses deducidos de más de los últimos cuatro años en la declaración del IRPF del ejercicio en que se produzca la sentencia, el laudo arbitral o el acuerdo con la entidad, pero sin que se exijan los intereses de demora, sanción ni recargo.

Si la sentencia se hubiese producido en 2016, habría que incluir la rectificación de estas deducciones en la declaración de este año. Estas cantidades se incluyen en las casillas 524 y 526, no siendo necesario completar las casillas 525 y 527, correspondientes a los intereses de demora. Este tratamiento es el mismo que normalmente se utiliza en los supuestos de pérdida del derecho a deducción por vivienda habitual pero sin incluir intereses de demora.

En el caso de que la entidad financiera, en lugar de devolver al contribuyente las cantidades pagadas, reduzca el importe del préstamo, no será necesario regularizar las deducciones practicadas anteriormente. En justa correspondencia, la reducción del préstamo tampoco generará derecho a aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual.

Es importante tener en cuenta a qué ejercicios afectan estas regularizaciones. En este sentido se establece que sólo será de aplicación a los ejercicios respecto de los cuales no hubiera prescrito el derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria. La forma de regularizar y los ejercicios afectados varían en función de si el contribuyente hubiera aplicado la deducción de vivienda o deducciones autonómicas, y del año en que se produzca el acuerdo con la entidad financiera. En concreto nos podemos encontrar con los siguientes supuestos, apuntan desde el Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha)

 

 

 

  • Sentencia, laudo o acuerdo en el año 2016: en este caso la regularización de las cantidades deducidas se realizará en la declaración del año 2016 (que se presenta en 2017) y afectará a las deducciones de los años 2012, 2013, 2014 y 2015.
  • Acuerdo con la entidad financiera, sentencia o laudo entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2017: en este caso los intereses del año 2016 no se tendrán en cuenta para aplicar la deducción en vivienda de la Renta de 2016; en cambio, la regularización de las cantidades deducidas de 2013, 2014 y 2015 se realizará en la declaración del año 2017 (que se presentará en 2018).
  • Acuerdo con la entidad financiera, sentencia o laudo a partir de julio de 2017: en este caso la regularización de las cantidades deducidas se realizará en la declaración del año 2017 (que se presentará en 2018) y afectará a las deducciones de 2013, 2014, 2015 y 2016.

 

Gasto deducible en ejercicios anteriores

Si deducimos los intereses al estar el inmueble alquilado o afecto a una actividad económica, los importes ahora percibidos procedentes del banco como devolución perderán la consideración de gasto deducible, lo que obliga a presentar declaraciones complementarias de los correspondientes ejercicios, sin sanción ni intereses de demora ni recargo alguno. El plazo de presentación de las declaraciones complementarias será el comprendido entre la fecha de la sentencia, laudo o acuerdo, y la finalización del siguiente plazo de presentación de autoliquidación por este impuesto.

Igualmente, sólo debe presentarse complementaria de los ejercicios sobre los que no hubiera prescrito el derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria.

También la forma de regularizar y los ejercicios afectados varían en función de si el contribuyente se hubiera deducido gastos y del año en que se produzca el acuerdo con la entidad financiera. Éstos son los supuestos en este sentido:

  • Si el acuerdo con la entidad financiera, la sentencia o el laudo, se ha producido entre el 6 de abril de 2016 y el 4 de abril de 2017, hay que presentar declaraciones complementarias con carácter general de los años 2012, 2013, 2014 y 2015, en el plazo de presentación de la declaración del IRPF del año 2016 (la actual campaña).
  • Si el acuerdo con la entidad financiera se produce entre el 4 de abril y el 30 de junio de 2017, los intereses del año 2016 no se tendrán en cuenta como gasto deducible al presentar la declaración en este año, y habrá que presentar declaraciones complementarias de los años 2013, 2014 y 2015 en el plazo de presentación del IRPF del año 2017 (en 2018).
  • Si el acuerdo con la entidad financiera se produce después del 30 de junio de 2017, habrá que presentar declaraciones complementarias de los años 2013, 2014, 2015 y 2016 en el plazo de presentación del IRPF del año 2017 (en 2018).

Los pasos que no hay que saltarse para reclamar las cláusulas suelo

El pasado mes de enero el Gobierno dio luz verde al decreto para regular la devolución extrajudicial de las cláusulas suelo de las hipotecas de los españoles. Tras su aprobación, las entidades financieras se han visto obligadas a aplicar un sistema de reclamación. Este procedimiento es obligatorio para la entidad, pero voluntario y gratuito para los consumidores. Así, se evitarían la interposición de demandas judiciales.

Esta decisión del Ejecutivo se produjo después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminara en una sentencia que los bancos españoles deberían devolver a sus clientes con cláusulas suelo en sus préstamos hipotecarios los intereses íntegros que las entidades les cobraron de más.

Según el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, en nuestro país hay un millón y medio de afectados por estas cláusulas. Par saber si usted se encuentra entre ellos, lo primero que debe saber es si su préstamo hipotecario tiene cláusula suelo. La cláusula suelo se estableció en las hipotecas con interés variable ligadas al Euribor. Este punto determinaba que si el Euribor caía hasta un determinado "suelo" el hipotecado seguiría pagando al banco el mismo interés, y no menos.

No es habitual que en su contrato hipotecario aparezca el término cláusula suelo, por lo que deberá buscar expresiones como limitación a la baja del tipo de interés, horquilla de interés o acotación mínima para detectarla. Si efectivamente posee una cláusula suelo, lo primero que debe hacer es acudir a su banco. Si tiene dudas sobre si la posee, siempre podrá acudir a un profesional para que le ayude. Solicitar un préstamo personal para financiar el servicio de un abogado especialista puede ser una buena opción ya que algunos dicen garantizar la recuperación de todo el dinero cobrado de más.

Una vez confirmado, proceda a efectuar una reclamación al banco que le hubiera concedido la hipoteca. Si el banco da el visto bueno a la reclamación, le informará de la cantidad a devolver con los intereses de demora incluidos.

Existe la posibilidad de que el banco proponga una oferta distinta de la devolución de las cantidades en efectivo, por ejemplo, una reducción de las futuras cuotas del crédito pendiente. Si esto ocurre, deberá hacerlo en un documento aparte que el cliente tendrá 15 días para analizar y decidir si lo acepta.

El cliente siempre deberá aceptar por escrito la cifra que le ofrece el banco o la reducción de cuotas ya que en ningún momento pierde el derecho de acudir a los tribunales. Entidad e hipotecado tienen un plazo de tres meses para llegar a un acuerdo.

vía: libertaddigital.com

Cláusulas suelo: ¿hasta cuándo se puede solicitar la nulidad?

 
  • Pueden solicitar la nulidad todos los consumidores que hayan abonado alguna vez las cantidades correspondientes de notaría, registro, gestoría e impuestos de actos jurídicos

Según explica la abogada Marta Serra Méndez en Larazon.es, no existe ningún plazo para presentar la reclamación en las entidades bancarias correspondientes. Además, la letrada afirma que se puede reclamar tanto si los préstamos están pagados y cancelados, como si se ha producido la ejecución del préstamo o si ya se ha firmado una dación en pago.

Teniendo en cuenta estas afirmaciones, pueden solicitar la nulidad todos los consumidores que hayan abonado alguna vez las cantidades correspondientes de notaría, registro, gestoría e impuestos de actos jurídicos documentados, sin límite temporal. No obstante, otros expertos afirman que el plazo para reclamar termina transcurridos cuatro años tras la cancelación de la hipoteca y otros, cuatro años tras la sentencia del Tribunal Supremo.

 

En cualquier caso, se recomienda reclamar cuanto antes, primero de forma extrajudicial y, en caso de que no dé resultados, interponer una demanda ante el juzgado correspondiente, con la ayuda de un abogado especializado en cláusulas suelo. (vía ideal.es)

Día internacional de la seguridad laboral

Hoy, día 28 de Abril de 2016 celebramos el día internacional de la seguridad y la salud en el trabajo, aspectos presentes en la vida laboral de todos los trabajadores y objeto de nuestro análisis de hoy.

Está claro que las condiciones laborales han ido evolucionando con el paso de los años, donde se ha visto una clara mejora en la seguridad laboral, provocada entre otros aspectos, por la obligatoriedad de incorporación de actividades de prevención de riesgos laborales. No obstante, si es verdad que dudo de la efectiva aplicación de dichas actividades preventivas y por tanto, nuestro sistema político-económico debería, no solo promover su correcta implantación sino comprobar su eficacia y buen desarrollo, ya que supone unos costes muy altos para los empresarios.

Estos elevados costes hacen que muchos empresarios, dada la obligatoriedad de la implantación de estas actividades, se muestren más reacios a la contratación, intentando disminuir al máximo el número de empleados en plantilla. Por ello puede ser interesante considerar que el Estado afrontara parte de estos gastos, que no solo ayudaría a los empresarios sino que contribuiría positivamente a la contratación de personal.

En cuanto a la salud laboral reflejada en nuestro país, ya no somos tan optimistas, y hay que reconocer que muchos trabajadores hoy en día desarrollan sus tareas en ambientes de trabajo  donde la gran competitividad y carga laboral en muchas ocasiones influyen negativamente en su salud mental y motivación.

Con la recesión económica sufrida en nuestro país la línea divisoria entre la vida laboral y la vida personal se ha vuelto casi inexistente. Las expectativas de rendimiento exigidas por las empresas y empleadores se han incrementado lo que acentúa la situación de estrés en el trabajo y a la que muchas veces hay que añadir las condiciones económicas ofertadas en el mercado laboral actual, que han empeorado enormemente desde que explotó la crisis económica y financiera de este país, de la que todavía nos estamos recuperando.

¡Desde LEXBAROS ASESORES, os deseamos un feliz día de la seguridad y la salud laboral!